AUSENCIA HUMANISTA EN LA POLÍTICA NACIONAL
1. No podríamos referirnos con "historia" a la ancestral civilización Inca de nuestros legítimos ascendientes; más por la fuerza de la tradición, e investigaciones de la antropología humanista, nos hemos impuesto a la realidad vivida en los gloriosos tiempos del Kollasuyo, y sabemos que en la tierra India se han vivido normas eminentemente humanistas contenidas en la ya famosa Trilogía sobreviviente:
AMA SUA
AMA LLULLA
AMA CKELLA
Tres mandatos que cumplidos y vividos en la floreciente civilización Inca, dieron a esta, la gloria, el esplendor y la felicidad de su época.
2. Ningún estudio antropológico, sociológico, menos histórico, ha proporcionado los elementos fundamentales para afirmar políticamente, que en ese magnífico imperio de nuestros antepasados, se vivía una incipiente forma de socialismo, o de un "comunismo primitivo". Fue un comunitarismo sin dogmas ateos y materialistas el que se vivió fue gracias a una organización carente de marxismo - leninismo, que el imperio de los incas alcanzó niveles de "humanidad auténtica" desconocidos por la religión y la falsa moral vivida por las monarquías decadentes y degeneradas y sustentadas por la estulticia de un credo ajeno al veraz cristianismo enseñado por Jesus de Nazareth.
3. Un sabio humanista conocedor de la ciencia astronómica y de las concepciones cosmogónicas del hombre, comete el "error" humano por cierto, de confiar una gran empresa, sin precedentes, nada menos que a la demencial corona española, la que en arrojos de "genialidad intuitiva", propia de sangre esquizoide, brinda al navegante Cristoforo Columbus, los medios necesarios para emprender la épica travesia hacia las Indias Orientales.
4. El 12 de Octubre de 1492, eruptó una garganta sedienta de aguardiente el grito fatídico de: "Tierra".
España y su degeneración mancillaron con su presencia la pristina pureza de Americua y no contentos con ello, después, la sumergieron en la miseria inhumana explotación, en el hambre, la esclavitud, la mita, la tuberculosis, la sífilis y ahogaron en sangre corrompida la nobleza áurea de los hijos del sol; mataron, vejaron, torturaron, violaron, esclavizaron, se robaron el oro y la plata de nuestro patrimonio nativo y nos dejaron por la fuerza de la costumbre "violencia mística" una creencia desfigurada, caduca y degenerada, implantada también por la ciega ambición del clero español y de los "santos" padres de Roma.
5. ¡Trescientos treinta y tres años fatídicos padeció AMÉRICA, la esclavitud ejercida por la "madre patria"...! Tres siglos de succión de la sabia vital nativa, de la pristina sangre india! ¡Tres siglos de dolor, hambre, enfermedad, explotación, y de rebelión...!
6. Desde un principio de la invasión, en todo el continente, los descendientes de las civilizaciones solares empezaron a organizar la resistencia y las luchas libertarias. Caudillos mayas, aztecas, caribes, mapuches, araucanos, aimaras, quechuas, guaraníes… elevaron su voz de indignación. Buscaron distanciarse de quienes se resignaron al sometimiento y el servilismo traidor para sobrevivir. Se alejaron de quienes se convirtieron en el sostén de virreyes degenerados demostrando su pasta de esclavos.
Unos decidieron enfrentar a los invasores bajo valerosas, pero estériles estrategias bélicas. Los criminales ibéricos optaron por exterminarlos. Otros acudieron a la astucia y la inteligencia, y se convirtieron en la semilla de la liberación americana. A ellos se sumaron los hijos virtuosos del mestizaje y la rebeldía de los hermanos africanos trasplantados por la fuerza y la codicia.
Los principios humanistas de Europa, trasuntados en las proclamas de "Libertad, Igualdad, Fraternidad" llegaron a los revolucionarios indoamericanos, e impulsaron y estimularon una vez más el ideal de libertad; libertad que fue conquistada gracias a la acción humanista y revolucionaria de grandes hombres, como Simón Bolivar y Antonio José de Sucre, pero esta titánica labor no fue continuada. Se sembró el humanismo, pero no se supo cuidar, abonar, trabajar, regar esa semilla por los gobernantes de turno.
7. Bolivia, Perú, Ecuador, Venezuela y Colombia; cinco repúblicas liberadas por el esfuerzo titánico de sus pueblos, y el ideal humanista del Libertador Bolivar, hubieron más tarde, de sucumbir a las ambiciones e intereses mezquinos de los politiqueros de siempre, desmembrándose la unidad soberana, en estados independientes y agotados económicamente, faltos de comunicación y producción, ignorantes y por lo tanto, fácil presa de los aventureros e inversionistas que sometieron a los pueblos a más o menos a semejantes condiciones de hambre, miseria, ignorancia, explotación e incluso de esclavitud.
8. Nuevas castas dominantes sojuzgaron al pueblo en nombre de la libertad... Bolivia, se convirtió en un gigantesco feudo, donde las clases dominantes gozaban de los mismos derechos atributos establecidos por los "conquistadores".
La justicia, la ley y el derecho, no tenían vigencia alguna para las grandes mayorías nacionales; quienes únicamente debían estar sometidos al "patrón", a sus intereses, a su "sagrada" voluntad y a sus mínimos caprichos.
Hambre, miseria, enfermedad, ignorancia, explotación, sometimiento, fueron las características observadas por las clases dominantes y sus titeriles gobiernos, en contra de las "clases inferiores", constituidas por las mayorías nacionales.
Gobiernos antinacionales sólo hubieron de satisfacer sus más oscuros y nefastos apetitos a costa de la soberanía patria, y el dolor del pueblo Boliviano.
Las grandes mayorías nacionales, la única "mejora" que habían experimentado, fue la de tener, ya no un "amo", sino un "patrón", que al final es lo mismo.
En nombre del progreso, se abren caminos y vías férreas, más la realidad demuestra que fueron las vías del saqueo de las riquezas naturales, y la entrega a los intereses foráneos.
9. La demencial ambición económica de la burguesía boliviana, así como su hermandad en el capital con su similar chilena y el servilismo a su amo inglés, no tuvo reparos en favorecer activamente la mutilación del Litoral Boliviano condenando a la patria a una crónica asfixia económica y poco después en similares circunstancias propiciando la entrega del territorio del Acre al expansionismo brasilero. Las deformaciones históricas a cargo de oscuros personajes serviles al régimen, como siempre, justificaron lo injustificable y dieron el papel inclusive de héroe a grandes traidores. El sistema y sus protagonistas continuaron desgarrando Bolivia.
Vanos fueron los intentos del pueblo por lograr siquiera mejores condiciones de explotación, no de vida, los que fueron más que soslayados siempre ignorados. La farándula politiquera ocultando un incontenible afán de enriquecimiento y cultivando una antihumanista y pseudo aberrante intelectualidad, llevó el progreso(?) únicamente a los señoritos, a los explotadores, a los patrones.
10.Cierto tipo de bonanza económica que benefició a las castas dominantes que se presentó como el preludio de miserias postreros, insomnio al pueblo inclusive en un letargo de hartazgo y probrelismo el afán mezquino y ambicioso de los ocultos enemigos de la patria; quienes, utilizaron al hermano paraguayo para violar la soberanía patria en nuestro ignorado Chaco y provocaron la patriótica reacción de la juventud boliviana, quien clamaba muy dispuesta a incursionar en nuestra violada heredad patria y arrojar al invasor. Grito viril exigía en los cuarteles, y fuera de ellos, la dotación, y sin valoración justa y adecuada del paso a dar, gobierno y ejército entregaron una juventud pletórica de futuro y esperanza, a la metralla y balas asesinas y a la inclemencia de una inhóspita, desconocida y virginal naturaleza.
11.Se cubrió de luto al Patria, sangró ante la nueva injusta agresión que enlutó el corazón de la América India por la pérdida de miles de vidas útiles, y ante la mutilación del brazo chaqueño con sus millones de hectáreas; soportó las consecuencias de esa injusta guerra, así como una caótica situación económica, cultural, ausencia total de los más elementales valores humanistas. Auge de la politiquería.
La sed de expansión hegemónica del imperialismo norteamericano, encuentra la materia prima para consolidar sus propósitos económicos y bélicos, y para cimentar su penetración en el corazón mismo de las entrañas patrias. Se da la tarea nada difícil, de cambiar por migajas la incondicionalidad de los "gobiernos bolivianos", o incrustar sus agencias y compañías explotadoras del patrimonio nacional. Tres "barones del estaño", enajenan la riqueza minera y juegan con los gobiernos como con muñecos de cera.
12.Mucha sangre vertida de las venas del pueblo boliviano, mucha miseria e injusticia, soportadas por más de un siglo de olvido, explotación, sometimiento; dieron lugar a diversos levantamientos populares, iniciados por los tristementes celebres agitadores del difunto Partido de Izquierda Revolucionaria P.I.R., así como de las proclamas troskistas, pero que fueron, hábilmente aprovechadas por los cabecillas de una agitación social fascista, que más tarde constituye el partido de clientela obrero-campesina, en favor de la mediana burguesía, oculta bajo el rótulo populista del Movimiento Nacionalista Revolucionaria M.N.R.
13.Después de 126 años de "independencia y Soberanía" vividos hasta 1952 (independencia y soberanía que se vivieron afectadas por cuatro conflictos bélicos, que representaron la pérdida de más de un millón doscientos mil kilómetros cuadrados de la heredad nacional, así como la privación y el despojo de nuestra única vía de salida al océano y al mundo) por lo menos el 70% de la población, no ha gozado de los beneficios logrados por la cultura, la civilización, el arte, la política, etc. ni de los logros de la ciencia, el analfabetismo y marginamiento ejercido contra grandes mayorías ha sido el mismo que con algunas variantes, se tuvo que soportar durante el periodo del coloniaje.
La ignorancia, la brutalidad han sido los "valores" arraigados en el Indio, gracias a la discriminación y "alcurnia" de las minorías paternalistas que usufructuaron el país durante generaciones y sumieron al campesino, al indio, en la triste noche de su tradicional infortunio.
La noche continúa para el indio boliviano; para las grandes mayorías nacionales no ha llegado la luz de la cultura y la ciencia; y los gobiernos demagógicos han utilizado sus huecas palabrerías para eclipsar a los plagiadores de la intelectualidad y a sus banderas pseudo reivindicacionistas.
14.Una serie de crímenes, alzamientos, baños de sangre complicidad muda de las fuerzas del orden, son las experiencias sufridas por el pueblo boliviano. Elecciones amañadas... y más sangre cubre de rojo púrpura a los blancos andes. el majestuoso Illimani es el mudo testigo de las trampas y artimañas empleadas por la siniestra camarilla que encumbró en el palacio de gobierno a un siniestro personajes, cuyo nombre mancilla la pureza de estas páginas.
Turbas movimientistas, guardaespaldas mimetizados en cada sombra, ejércitos de milicianos armados de resentimientos y singani, utilizan sus armas en contra del pueblo, bajo la dirección sádica de un delincuente chileno.
Se institucionaliza, con todas las garantías, el sadismo carnicero, en las dependencias del "control político", ente inspirado en la "santa inquisición", se convierte en el terror, no sólo de los opositores al régimen, sino, del pueblo todo, inclusive de los mismo movimientistas.
Las torturas, los crímenes, las violaciones, los asesinatos, las mutililaciones, etc., se hallan a la orden del día en los gobiernos movimientitas.
Fue hasta ese entonces, y como nunca jamás, que la roja sangre de los bolivianos había sido exprimida por la enfermiza pasión y hambre de poder esquizoide de Víctor Paz Estensoro, Hernan Siles Suazo, Juan Lechin Oquendo, Claudio San Roman, etc.
El M.N.R. se instaló en el (inquisitorial) palacio de Gobierno entre sangre, dolor, torturas, hambre persecuciones, desaparecidos, confinamientos, así como una terrible exorbitante gala de deshumanización, inicia una serie de incongruentes medidas revolucionarias.
"Nacionalización de las minas, reforma agraria, voto universal..." y cualquier disparate cometido por el siniestro dictador, es calificado como "revolucionario".
Ante la ejecución de nuevas "medidas revolucionarias", es obvio, el despotismo movimientitas busco congraciarse con los "amos del mundo", y pomposamente se establecen comunicaciones y consultas con el "compañero Trotsky", e incluso con el compañero Hollant (embajador de los E.U.A.), y con los "compañeros del Soviet" para llevar a cabo las directrices económicas en favor - no del pueblo- sino de los intereses ajenos a nuestra soberania.
15.Se realiza la nacionalización de las minas, y vuelven al patrimonio nacional los elementos de su heredad. La nacionalización de las minas fue una gran necesidad del pueblo boliviano, es indiscutible, más la falta de una política coherente, de una definición administrativa y de una tecnificación suficiente, sumieron a COMIBOL en una constante quiebra, quiebra a la que las mismas manos dieron los "santos óleos" 30 años más tarde con el decreto 21060 y la subasta de la minas en favor de empresas transnacionales, y la parasitaria burocracia absorbió las escasas divisas generadas por el pueblo trabajador, y los "barones del estaño" recibieron jugosas indemnizaciones en detrimento del Tesoro Nacional.
16.La más grande de las demagógias, y la palabrería populachera, fueron empleadas para entregar la tierra a sus verdaderos dueños (?). Se consuma la reforma agraria... reforma parcial.
Tierras antes productivas, fueron convertidas en fundos estériles, en chacras abandonadas por las milicias "campesinas".
Se establece el minifundio en el altiplano y los valles, mientras que para agradar a los "compañeros del partido" y satisfacer a sus conmilitones, se establece el latifundio en el oriente, nor y noreste boliviano.
Bolivia, gracias a la reforma agraria, tiene que importar trigo, maiz, papa, etc. para así poder brindar algo de comida a los bolivianos... A este extremo nos ha conducido el M.N.R. con su pseudo reforma agraria.
17.La demagogia y politiquería vergonzosas del M.N.R. no podían quedar estancadas con la consolidación de la reforma agraria, y nacionalización de las minas, había que asegurar el gobierno movimientista por décadas; con lo que, se manoseó la dignidad bolviana en nombre de las "mayorías nacionales", implantando para este fin el "voto universal"; más no como una conquista para el pueblo boliviano, quien tiene todo el derecho irrenunciable de emitir su voluntad política, en la constitución de los poderes públicos, sino, con la única intención de "montar" sus famosas "maquinitas electorales", y el "voto negro" que asegure a la corrupción movimientistas su permanencia indefinida en el poder.
Los más grandes vejámenes sufrió la voluntad popular al amparo del "voto universal", amparo que sirvió para suplantar las ánforas de todos los distritos del país especialmente en sus cantones y villorrios, y si no fué la suplantación, fue la obtención de "votos" bajo amenaza de quitarles las tierras, o de la promesa de ventajas económicas, cargos públicos, etc.
18.Las medidas de represión del gobierno movimientista fueron tales, que no había reparo alguno en eliminar físicamente, y en nombre de la "revolución nacional", al pueblo indefenso que clamaba un pan durmiendo en la fría loza de las calles, haciendo cola en la puerta del "compañero panificador".
Los cupos, los racionamientos, las "colas", fueron características del régimen Paz Estensorista y muy "democráticamente", gracias al "voto universal", traspasa el mando al "compañero Hernan Siles Suazo".
El hambre, la miseria, la desocupación, el analfabetismo, la anarquía, la inflación monetaria, las persecuciones y la lucha frontal contra el pueblo, la entrega cínica y descarada de las riquezas naturales a las potencias extranjeras, continúa el crimen, la masacre es la norma política del régimen.
Nuevas elecciones, una reelección "innegable" del "conductor de la revolución nacional"... igual caos, ausencia de política, dominio de la politiquería cruel y cínica, y carente del más elemental valor humanísta.
19.El arte de las traiciones y el disimulo puso fin a los desgobiernos movimientistas, desmantelando sus legiones de milicianos e incautándose el obsoleto armamento pero, todavía criminal, entregado a los "dueños de la tierra", se desmantelan las tenebrosas dependencias del "control político" sustentadas por bestias sadistas que ahogaron en sangre toda voz de rebelión antimovimientista.
20. El gobierno de la restauración, presidido por el general René Barrientos Ortuño, no tardó mucho, en emular y superar las elecciones maestras de sus antecesores... persecuciones, destierros, violación de las libertades constitucionales, desconocimientos de la voluntad popular, masacre, etc., todo fue muy bien aprendido y muy bien aplicado.
El entreguismo de los recursos naturales, como es natural, respondía únicamente a los dictados de su amo y señor. El imperialismo norteamericano y a los requerimientos de la empresa privada y del fascismo de quien fue un digno exponente.
Atentó gravemente contra la economía popular, llegando incluso a reducir los salarios a trabajadores mineros, para incrementar el inútil presupuesto militar. Jugó paranoicamente con la dignidad y la honra de la mujer boliviana, y utilizó a las mayorías nacionales, para secundar los más abyectos fines de entreguismo nacional, mancilló el nombre del país utilizando a Bolivia para traficar con armas en beneficio del judaismo expansionista, y dejó al pueblo boliviano una constitución continuista de inspiración Estadouidense contradictoria y obsoleta.
Durante su "gobierno", murió, afirmamos mejor, fue asesinado un guerrillero comunista, cayó en su ley, la ley de la violencia que pretendía hacer valer.
Barrientos no fue quien ordeno el asesinato del "Che", sino fue el Imperialismo Yanky.
21.El gobierno Barrientista, con claras actuaciones de dictadura, terminó con el "accidente", culminando así con su muerte, el teatro restaurador de otro general constitucionalista (?). Fue un otro proxeneta del capital privado, que sumió al pueblo de Bolivia a la más triste dependencia del imperialismo Yanky y de sus lacayos nativos, hambre, analfabetismo, alienación, desocupación, miseria, sometimiento, etc., fue la cosecha para la nacionalidad. Demagogia, discurso, populachería, soborno, etc., beneficiaron a la burguesía criolla a la empresa privada, al fascismo militar y a sus incondicionales.
Encontramos a las mayorías nacionales sumidas en el oscurantismo propio de la colonia... el 70% de la nacionalidad, marginado de la realidad nacional y utilizada solo para el pongueaje político ejercido por los "dirigentes campesinos" en favor del gobierno de turno.
El país se halla cada vez más endeudado, y se hace cada vez más monoproductor, dependiendo para su subsistencia del estaño y del petróleo que son negociados con grave detrimento de la economía nacional.
La educación permanece estancada y sin desarrollo, se castra la cultura y la inteligencia. Se robustecen las F.F.A.A., se incrementan los presupuestos inútiles, se modernizan los instrumentos del crimen organizado tras la bandera nacional. No ha cambiado casi nada, y continua la misma decadente y porfiada deshumanización.
22.Por los azares de la politiquería criolla, surge al solio presidencial, un hijo y hermano de presidentes (Luis Adolfo Siles Salinas), sin energía ni inteligencia, fiel representante de la burguesía criolla, desgobierna igualmente tan solo por cinco meses.
23.La vida constitucionalmente exprimida del pueblo boliviano, sufre la interrupción y anticonstitucional de un simulador progresista llamado Alfredo Ovando Candía, cuyo incondicional arrime al imperialismo y a la empresa privada, fueron descubiertos a la luz de su triste crepúsculo; y surgieron nuevamente las vejaciones, la mordaza pública, el destierro de religiosos marxistas, y se aprovecha de la inconsciencia juvenil de grupos fascistas, se interviene la U.M.S.A. traiciona la confianza popular y sofoca manifestaciones estudiantiles con la violencia de un obsesionado... sangre joven fue otra vez vertida por la bala asesina gubernamental, todo siempre en nombre de la paz la estabilidad política, el desarrollo, etc.
24.Jugando con las aspiraciones nacionales e ideales de visionarios como Marcelo Quiroga Santa Cruz, Ovando y su entorno castrense impulsaron con una mano la Nacionalización de los Hidrocarburos. Mientras tanto, con la otra mano preparaban los instrumentos de la más cruenta represión y el más dócil entreguismo a los intereses de la plutocracia mundial.
25. Durante este régimen la criminalidad militar fascista escribió una de sus páginas más “ilustres”. Al mismo tiempo, la alienación castro comunista y su “evangelio” de la violencia demostraron los extremos a los que pueden llegar. En julio de 1970, una columna guerrillera conformada por 67 veinteañeros, se internó en el trópico paceño. Mal preparada, mal armada y enceguecida por el mito guevarista se convirtió en el objetivo ideal para la paranoia uniformada y sus instructores del Pentágono yanqui. En 90 días, 2.000 soldados, apoyados por escuadrillas de cazabombarderos celebraron una orgía de sangre bajo el lema “ni un herido ni un prisionero”. Ni las lágrimas de padres ni hermanos, esposas y amigos lograron impedir una masacre concebida como lección a “quienes quieran seguir el ejemplo”.
26.Juan José Torres Gonzales, en nombre de una apertura social para la clase trabajadora, pudo invitar a los dirigentes sindicales y delegados de partidos políticos de "izquierda definida", para organizar los comités y asambleas populares, cárceles del pueblo, y otras instituciones propias de las dictaduras rojas del mundo.
27.Las presiones de una extrema izquierda, y los diversos actos prematuros ejecutados por el débil gobierno "revolucionario", así como la ambición agazapada en la cortina derechista de la F.S.B., el pseudo nacionalismo revolucionario del M.N.R., aliados por el fascismo militante de militares identificados con el "anticomunismo", coadyuvados por el caos imperante, la anarquía sindical, la falta de capacidad gubernamental, y el empuje de la empresa privada, terminaron con la aventura comunistoide el 21 de agosto de 1971, otro capítulo más de la politiquería criolla, que se cierra gracias a la intervención, no negada, de los intereses del imperialismo Estadounidense, a la acción efectiva de la C.I.A., a los agentes de la embajada de los E.U.A. y a los intereses capitalistas de la empresa privada y del militarismo brasileño y argentino.
28. Vidas jóvenes y con brillante futuro, unos con torcidos ideales marxista, otros, inocentes y apolíticos, otros con la visión de una nueva perspectiva, fueron cegadas en la plenitud de su vida por la metralla asesina del neo-fascismo.
29.Se instala un gobierno sustentado por las F.F.A.A., cumpliendo los planes de, militarización impuestos por el pentágono y alentados por la dominación del capital de la empresa privada, con el objeto de defender la dominación burguesa de la nación.
Se instala un gobierno eminentemente imperialista, pro-oligárquico. Los partidos que secundaron el golpe fascista fueron el M.N.R. bajo la dirección de Víctor Paz Estensoro y la F.S.B. (Falange Socialista Boliviana) de Mario Gutiérrez G. quienes implantaron una dictadura no militar, sino, una forma fascista de la dictadura de clase, constituida por la burguesía intermediaria, fiel exponente de los designios del capitalismo privado, quien juega hábilmente con la ambición, y con la condición psicológica del militarismo nacional.
Se impone una política de "dura lex" planificada en contra de los enemigos del régimen, resurgen bajo nuevos moldes y formas, los aparatos represivos del M.N.R..
Diversidad de miembros de otras tiendas políticas, son perseguidos, confinados, deportados, torturados ó asesinados con una furia criminal, simulada tras una máscara de libertad, orden, trabajo y fe cristiana.
Se amordaza la prensa, y ésta se constituye en un vocero oficialista. Los partidos políticos son obligados a un receso, se violan las garantías constitucionales, el derecho de sindicalización, se instituye el servicio civil obligatorio y funcionan las directivas de "coordinadores", se solapan las ambiciones personales de los afines al régimen, se sojuzga al trabajador y se roban sus aportes; se intervienen las universidades, se viola la autonomía, se saquea su patrimonio.
Se ejérció tal represión que los politiqueros opuestos al régimen, optaron por el silencio, como su mejor actuación.
La deuda externa subió de 100 dólares (per cápita) a 500 dólares durante su "administración".
Si el ritmo de endeudamiento internacional de Bolivia, de los años 1964 a 1971, fue de 30 millones de dólares anuales; el ritmo de endeudamiento durante el gobierno de Hugo Banzer S., es decir de los años 1971 a 1978, fue de 300 millones de dólares anuales.
La deuda externa hasta 1971era menor a los 500 millones de dólares, pero durante el gobierno del dictador Banzer, se eleva esta deuda a los 2.500 millones de dólares. Dólares que beneficiaron no al pueblo, sino, al gobierno de Banzer, a la empresa privada y a las camarillas secretas del régimen banzerista.
Entregó los yacimientos petrolíferos a la voracidad imperialista. Siete años de "orden, paz y trabajo", sirvieron para hacer más ricos a los ricos y más pobres a los pobres. Siete años de "paz, orden y trabajo" sumieron al país en la más negra dependencia de la ignorancia y la deshumanización. Siete años de "paz, orden y trabajo", sirvieron para hipotecar al país.
Se inician, con magnífico éxito, los negociados con el narcotráfico.
Lleva el gobierno de Banzer Suarez un magnífico récord de crímenes, entre los que figura la matanza del valle de Tolata.
Digno de encomio, fue la actitud eminentemente entreguista de la soberanía patria a pretensiones colonizadoras europeas.
La reacción natural del pueblo, no pudo permanecer más tiempo inerte... surgió, RESISTENCIA NO VIOLENTA QUE PRECIPITÓ SU CAÍDA HUELGA DE HAMBRE PROTAGONIZADA POR LAS MINERAS y como es natural en el escenario político de nuestro terruño, otros coroneles y generales tratan de "lavar" la jerga militar, pretenden llevar al país a una institucionalización está vez "bendecida" por la hipócrita campaña de democratización y derechos humanos esgrimida desde los E.U.A. por el nuevo régimen de Jimy Carter.
30.Nuevas elecciones amañadas, plenas de fraude, cohecho, soborno, amenazas, etc., ignorancia de la realidad nacional, fueron los prolegómenos de "una apertura democrática"... frustraciones militares al pretender seguir usufructuando el poder, inoperancia de los poderes públicos acostumbrados al tutelaje militar.
Vuelve un fugaz interinato movimientista encabezado por el recordado sanguinario Walter Guevara Arce, cuyos iniciales excesos, no perdonan el fascismo y fracciones movimientistas rivales y protagonizan otra vergonzosa masacre más, con el asesinato de cientos de civiles, el saqueo de millones de dólares del tesoro nacional y el servicio directo a la dictadura pinochetista en el tiempo record de 15 días de gobierno de facto.
Por azares de la politiquería criolla, llega por primera vez a la primera magistratura de la nación. Una mujer Lydia Gueiler Tejada, que en su efímera y triste actuación, solo pudo constituirse en continuista de la política económica impuesta por la oligarquía, el fascismo y principalmente por el imperialismo.
31.Se repite otra vez la escena... soldados, tanques, aviones, metralla, etc., y ruge el militarismo en acción esta vez sin caretas ni candil, sólo "poder". Luctuosos hechos del 17 de julio que culminaron con el asesinato de la elocuencia viril, quien representando a los "hombres sin voz" del pueblo amordazado a la nación toda, recupera la dignidad boliviana de la legislatura; iniciando un juicio de responsabilidades contra el Gral. Hugo Banzer Suarez y su gobierno.
Mucha esperanza murió el 17 de Julio, se asesino salvaje y cobardemente al hombre que se expandía cual incendio devastador de injusticia, opresión y dependencia.
Se apago el alba llama de la Libertad: MARCELO QUIROGA SANTA CRUZ; sus asesinos: ¿Luis García Meza?, ¿Luís Arce Gómez?, los asesinos de Marcelo Quiroga Santa Cruz son: la oligarquía nacional y el capitalismo internacional. EL IMPERIALISMO YANKI.
Su lucha no fue estéril, sirvió para hacer germinar el rosal de la Libertad, La Paz y la inteligencia.
La muerte violenta de Marcelo nos llevó a la comprensión creadora que no es el fusil, la metralla, la lucha armada, la violencia, la que derrotará a los enemigos del pueblo, al imperialismo; sino, que LA PAZ, LA NO VIOLENCIA, EL AMOR, LA INTELIGENCIA Y LA SABIDURIA, son las radicales armas con las que se abate las fortalezas del capitalismo.
Se instauró la dictadura militar, se afianzó con el narcotráfico y con el contrabando en gran escala, se originan nuevas ambiciones, más traficantes de la muerte.
Se institucionaliza el narcotráfico, la cocaína cobra carta de ciudadanía, las altas esferas del ejecutivo se convierte en "cuartel de operaciones de la mafia".
Se dilapidan las riquezas nacionales, se trafica piedras semipreciosas, se erigen nuevos ricos bajo la sombra del "toque de queda"; partidarios del Gral. Banzer gozan de prerrogativas en la actividad ilegal que contagian a muchos izquierdistas y a los "civiles" y surge el auge de la coca.
Conflictos sociales imposibles de resolver hallan respuesta en los paramilitares y la muerte asecha a quien levanta la voz... El grito se vierte, las clases marginales se agitan, se movilizan paros, bloqueos, huelga general y... el pueblo sin armas derrota a la dictadura.
32.Hernán Siles Suazo, "líder indiscutible de la U.D.P." Unidad Democrática y Popular y vencedor de tres comicios electorales se instala (por fin) en el palacio quemado. Aparente retiro de los militares a los cuarteles.
Cambió el títere, pero los hilos que los manejan...!
Hábil y bifaz, juega con las aspiraciones izquierdistas, mientras se somete a los dictados del imperialismo norteamericano y obedece dócil y fielmente las órdenes impartidas por el fondo Monetario Internacional - F.M.I.
Conocedor de las artimañas económicas experimentales en su primer periodo presidencial movimientista (1956 - 1960), agitó su alambique de experimentaciones, desdolarizaciones, originando una serie de etapas inflacionarias que culminan con una hiperinflación galopante.
El gobierno izquierdista de Siles es incapaz de una política coherente y de una economía que permita al país salir del atolladero y de una crisis a la que ha sido sometido a partir de los gobiernos movimientistas del 52, aumentada con creces durante el gobierno de Banzer y García Meza y empeorada con el de Siles.
Huelgas, paros y bloqueos se repiten "como en los viejos tiempo". El narcotráfico corroe las mismas instituciones encargadas del orden y de las Fuerzas Armadas.
"Vox Populi" grita el tráfico de drogas está garantizado por el ministerio del interior y se involucra en él, al mismo presidente de la república...
El gobierno izquierdista de Siles, está comprometido con el narcotráfico. Todo está claro!
El presidente constitucional de la república en pleno ejercicio de sus funciones es acusado por el pueblo.
Su consistencia política, su respaldo popular inicial, son reducidos ahora a su mínima expresión sustentada por sus fieles acólitos interesados en seguir exprimiendo "la vaca estatal". Situación difícil para un gobierno debilitado por sus excesos, se vislumbran los exaltados ánimos de la reacción popular, la carencia de artículos de primera necesidad y de los medios para adquirirlos, carencia de moral, ausencia de capacidad ejecutiva, no hay fuentes de trabajo, ausencia de capacidad ejecutiva, no hay fuentes de trabajo, una hiperinflación incontrolada, dolarización, quiebra de la Nación, auge del narcotráfico, etc., que en síntesis significa nada más que el gobierno de la U.D.P. con toda su izquierda alienante e incapaz jamás de sostener un programa de gobierno y aplicarlo en la práctica.
El pueblo se moviliza... no encuentra salida, el hambre y la miseria crecen as pasos gigantescos...
El salario no alcanza siquiera a los 20 dólares mensuales...
Una vergüenza nacional se halla en el ejecutivo: la incapacidad para gobernar, el contubernio de "gobierno", empresa privada, agrupaciones, presencia politiquería y los parásitos mercaderes de la fe y el dogmatismo llegan a un acuerdo de los "nacionales" y logran la pacificación de las "conciencias violentadas" y "así dejar en paz". Se abren las puertas del futuro gobierno a la reacción derechista de Paz y de Banzer (*)
33.En firme rebeldía consciente a la habitual comedia politiquera, protagonizada por los sirvientes de los amos del capital. Un 27 de enero de 1985 nace ACCION HUMANISTA REVOLUCIONARIA - AUR, con la voluntad de convertirse en el instrumento de la liberación nacional.
34.Un número que será recordado con dolor y vergüenza por la consciencia boliviana, marca el nacimiento de una nueva etapa en la historia nacional. 21060... Se inicia la etapa neoliberal...
Sus ejecutores M.N.R. - M.I.R.
Sus autores: La comisión Trilateral - Los amos del Capital.
35.Víctor Paz Estensoro (no podía haber uno mejor), es quien tiene la misión de encabezar el régimen que iría a echar 30.000 mineros y otros miles de trabajadores más a las calles, legalizar las divisas del narcotráfico, dar la venia para que mercenarios yanquis pisotean nuestra soberanía, implantar la política económica dictada por el F.M.I. en base al "estado de sitio" y así a costa del hambre del pueblo; legalizar la estafa a través de las inmobiliarias de propiedad de los conmilitones del régimen institucionalizar una vergonzosa recepción de sobresueldos de parte de organismos extranjeros para los funcionarios gubernamentales, etc.
36.El ubérrimo paraje de Huanchaca es mudo testigo de la componenda C.I.A.-Gobierno en el narcotráfico internacional; cuya acción encubridora, no repara en indiscriminados crímenes y millonarios sobornos e innumerables acuerdos politiqueros al ser públicamente cuestionada.
Videos, fotografías, muestran a la opinión, pública que el narcotráfico apadrina a la "clase política".
37.Durante el régimen surge el prebendalismo cínico como práctica política dominante. Se traduce en inconsistentes movimientos populacheros que, lejos de un mínimo de valores humanistas, siembran el resentimiento, el matonaje y el fanatismo en las masas. Un astuto radialista ornamenta su demagogia con la justa causa de la reivindicación social y étnica que sembró durante siglos el racismo blancoide. Así mismo, el dueño de la mayor fábrica de cerveza organiza su partido (¿político?) en base al reparto cínico y descarado de fajos de billetes. Ambos sucumbirían algunos años más tarde tras escándalos personales y bochornos politiqueros propios de una comedia picaresca. CONDEPA (Conciencia de Patria) y la UCS (Unión Cívica Solidaridad) develaron otro de los extremos de la degeneración política boliviana.
38.A ritmo de chicanas sin límites, en agosto de 1989 llega a la Presidencia Jaime Paz Zamora, líder del Movimiento de la “Izquierda” Revolucionaria (MIR). Logró la primera magistratura del país pactando una coalición nada menos que con el partido del ex dictador Hugo Bánzer Suárez, Acción “Democrática” Nacionalista (ADN). El MIR ignoró los crímenes, delitos económicos, el entreguismo y sometimiento servil a los intereses foráneos con que Bánzer y sus acólitos castigaron al país durante siete años. Es más, en un gesto de inmoralidad y angurria políticas sin precedentes, Jaime Paz Zamora y su entorno olvidaron a decenas de sus compañeros de partido muertos y torturados por el banzerato. Olvidaron incluso a algunos valerosos militantes miristas que defendieron aún inmolándose la vida del propio Paz Zamora.
39.Durante los cuatro años del gobierno de Paz Zamora y Bánzer, EEUU y sus tentáculos financieros condicionaron la estabilidad económica a la continuidad y profundización del modelo neoliberal. Los miristas, otrora autoproclamados paladines de las ideas de Ernesto Che Guevara, no sólo cogobernaron con los verdugos de sus ex camaradas de lucha, sino que además se arrimaron a la billetera de la social democracia europea. Se prestaron así dócilmente a abonar las semillas de una nueva etapa de entreguismo. A fines del periodo presidencial, el ministro de Planeamiento, Samuel Doria Medina, lanzó abierta e insistentemente el proceso de privatización de las empresas del Estado.
(*) Dios salve a la Patria de la voracidad de los lobos politiqueros Dios salve a Bolivia y a los bolivianos.
40.Uno de los colmos de la historia política boliviana se produjo en 1993: el empresario minero Gonzalo Sánchez de Lozada llegó a la Presidencia de la República secundado por un vicepresidente aymara que le sirvió como ornamento étnico.
Esta vez Bolivia no tenía como Mandatario a un militar adoctrinado en las criminales escuelas de tortura estadounidenses. Esta vez el país no era presidido por un abogadillo servil a los intereses del imperialismo. Tampoco lo lideraba un demagogo izquierdista, vendido ocultamente a los intereses foráneos.
No, esta vez Bolivia fue puesta sin disimulo en las manos de un pichón de las transnacionales. Su acento “gringo” a la hora de hablar el castellano parecía burlarse de la nula dignidad que le quedaba a la clase política del país, pero eso era lo de menos. El estadounidense Gonzalo Sánchez de Lozada se encargó de entregar a la voracidad de los amos del capital internacional los pilares de la economía nacional. El gringo Sánchez de Lozada tuvo la misión de transnacionalizar la riqueza boliviana y a su política de privatizaciones le puso el eufemismo de “Capitalización”.
41.Bajo la batuta del BM y el FMI, siguiendo los lineamientos del llamado Consenso de Washington, el Nuevo Orden Mundial se impuso en Bolivia. La “Capitalización” fue implementada en base a una serie de cambios estructurales. Medidas como la Participación Popular, la Reforma Educativa y las privatizaciones buscaron adormecer la consciencia popular y abrir las puertas a los nuevos dueños de la riqueza patria.
La Participación Popular inició el proceso de debilitamiento del poder político del Estado. Se desató una repartija de dinero que fundamentalmente sirvió para redistribuir la clásica corrupción. La “Reforma Educativa” se tradujo en la distribución de casi 300 millones de dólares entre “consultores y asesores”. Éstos, lejos de cimentar las bases siquiera de un elemental sistema de instrucción, entregaron esa labor fundamental a los mercaderes del conocimiento. Gracias a la “Reforma Educativa” en Bolivia la educación es un privilegio reservado para quienes tienen dinero. Peor aún esa “educación” sólo brinda a quienes tienen la suerte de alcanzarla valores alienantes y utilitarios al capital trasnacional.
La privatización de las empresas estratégicas entregó la riqueza hidrocarburífera a manos de las grandes petroleras exactamente en vísperas de la crisis energética mundial. El empresario presidente y sus acólitos vendieron a las petroleras en menos de 4.000 millones de dólares un patrimonio energético valuado, de acuerdo a cifras oficiales, en más de 132 mil millones. La privatización despojó además a los bolivianos de sus sistemas de jubilación, telecomunicaciones y las empresas de transporte. La privatización, llamada “capitalización”, sentó las bases para que incluso los bosques y el agua tuvieran dueños particulares. Claro está que lo primero en ser privatizado fueron las minas bolivianas. Ése fue el botín de Gonzalo Sánchez de Lozada y su camarilla servida rastreramente por los resabios del MNR y no pocos ex izquierdistas.
42.Astutamente el gobierno del magnate estadounidense repartió bonos prebendales (como el Bonosol). También procuró aplacar una tasa de cesantía sin precedentes con programas de “obras por empleo” que, basados en créditos internacionales, rayaban en la mendicidad institucionalizada bajo el tutelaje trasnacional. Paralelamente mantuvo en vigencia singulares políticas cambiarias y aduaneras gracias a las cuales la estabilidad económica y las fuentes de trabajo “informales” se beneficiaron del lavado de los dólares provenientes del narcotráfico.
Así, políticas diseñadas por los ideólogos internacionales del neoliberalismo complementaron la nueva estructura del saqueo y el sometimiento bolivianos.
43.El desencanto pronto se hizo presa del pueblo. Las medidas implantadas por Sánchez de Lozada y el MNR bajo la promesa de 500 mil empleos, crecimiento económico y desarrollo social “que suban a Bolivia al tren de la globalización” sólo alimentaron las arcas de las transnacionales y los cuentas de los politiqueros. Casi en los albores del siglo XXI, 2,5 millones de bolivianos carecían de servicios básicos mientras alrededor de cinco mil familias de potentados alardeaban de haberse conectado a la red internet. El analfabetismo llegaba al 40 por ciento de la población adulta, mientras el Gobierno repartía consultorías millonarias e inútiles a los vástagos de sus adulones graduados dizque en Yale, Chicago o Harvard. Miles de bolivianos iniciaron un éxodo que bordeó los dos millones de emigrantes, mientras el Gobierno daba garantías totales y gangas a quienes quisieran venir a invertir sus fortunas en el país. Más de 2,5 millones de bolivianos vivían con un presupuesto menor a un dólar diario, acosados por el hambre, mientras Sánchez de Lozada mandaba a fabricar una vajilla decorada con su rostro y nombre para los banquetes de la Cumbre de Las Américas.
44.Las contradicciones más cruentas no tardaron en aflorar como semilla de nuevas tragedias para el país. Tras 11 años de neoliberalismo, las protestas sindicales y sociales empezaron a rearticularse, las fuerzas de represión también. El triste consuelo de un régimen que no se había manchado las manos con sangre se desvaneció la Navidad de 1996. La protesta de mineros y campesinos contra el nuevo ingreso de una transnacional a tierras potosinas derivó en la masacre de Amayapampa y Capacirca. En el trópico cochabambino decenas de miles de campesinos se habían resignado a cultivar la hoja de coca y el imperio ordenaba al Gobierno reprimirlos cada día con más fuerza so pretexto de lucha contra las drogas. Curiosamente, EEUU toleraba al Gobierno la exportación de toneladas de cocaína bajo la guía del propio ministro Carlos Sánchez Berzaín, el principal asesor del Presidente.
Con todo, al final de la gestión Sánchez de Lozada se advertía que había llegado la hora de la violencia. El poder imperial buscaba un represor que suceda en la Presidencia a Sánchez de Lozada. Mientras tanto, intrigantes Organizaciones No Gubernamentales (ONG) procedentes de Europa y Norteamérica habían empezado a “asesorar” a diversos movimientos sociales, bajo un deshumanizante mensaje neoizquierdista.
Con todo, al final de la gestión Sánchez de Lozada se advertía que había llegado la hora de la violencia. El poder imperial buscaba un represor que suceda en la Presidencia a Sánchez de Lozada. Mientras tanto, intrigantes Organizaciones No Gubernamentales (ONG) procedentes de Europa y Norteamérica habían empezado a “asesorar” a diversos movimientos sociales, bajo un deshumanizante mensaje neoizquierdista.
45.Hugo Bánzer Suárez resultó el ex dictador elegido por los amos del capital para gobernar Bolivia en el límite del agotamiento de los engaños neoliberales. Pese a una multimillonaria campaña propagandística, Bánzer logró apenas el 22,3 por ciento de los sufragios. Los votos parlamentarios de diez partidos políticos debieron unirse para volver a sentar al tirano de los 70 en la silla presidencial. El 6 de agosto de 1997, el coronel que en 1971 había retornado al país conducido por un narcotraficante prometía combatir el narcotráfico y erradicar la hoja de coca. Esa tarde de vergüenza nacional el responsable de 400 asesinatos políticos, 100 desaparecidos y más 17 mil exiliados, juraba respetar los derechos humanos. La paradoja se complementó el momento en el que el causante de uno de los despilfarros más grandes y del mayor endeudamiento externo de la historia boliviana aseguraba que traería mejores días para el país.
Por encargo de los reales gobernantes de Bolivia, debía guardar las formas. Pronto se conocerían los detalles de la misión que verdaderamente le había sido encomendada. s
Rodeado de pupilos de la Universidad de Harvard, la London School of Economics y Lovaina, como el vicepresidente Jorge Quiroga Ramírez y el ministro de Planificación Samuel Doria Medina, Bánzer inició su Gobierno fiel a su estilo: en menos de 18 meses entregó a la voracidad brasileña el grueso de la riqueza hidrocarburífera boliviana. En 1999, la transnacional Petrobras era dueña de las refinerías y vastas áreas de exploración. Es más, había erigido un ducto que llevaba gas natural al vecino país a un precio casi cinco veces menor a su real cotización. Un contrato vigente por 20 años le dio carta blanca para el saqueo. Desde entonces el megacampo San Alberto alimenta diariamente los requerimientos de gas de Sao Paulo, la tercera urbe más grande del mundo. Mientras tanto los pobladores de Caraparí, el pueblo asentado a los pies de aquel reservorio cocinan a leña o pagan por garrafas importadas.
46.La imagen del nuevo gobierno se vio ensombrecida aceleradamente. Al entreguismo descarado se sumó la irrefrenable corrupción de la familia Bánzer y la cúpula mirista. Por si eso no bastara, pronto surgieron indicios de que el narcotráfico mantenía firmes lazos con el ex dictador. Un mercenario italiano, esposo de una sobrina de Bánzer y cabeza de sus grupos de seguridad, resultó descubierto cuando intentaba burlar los propios controles del Gobierno de EEUU. El desempleo y la recesión económica torturaban al pueblo y lo condenaban al autoexilio.
El cinismo de la clase política se traducía en escándalos diarios. Parlamentarios, ministros y burócratas de primer nivel se incrementaban sin medida, bajo uno y otro pretexto, pagos, viáticos y emolumentos, hasta el extremo de asignarse “dietas vitalicias”. El tráfico de influencias, el nepotismo, las “tarjetas” aduaneras, los “plus” para consultores, etc. se transformaron en “normas” laborales de la administración pública.
En su afán de cumplir con sus superiores, el Gobierno porfió en el propósito de privatizar el agua, reprimir a los productores de coca e ignorar las demandas de los más pobres. En abril y septiembre del año 2000 estallaron revueltas populares. El régimen tembló pese al intento del ex dictador de revivir los viejos tiempos sacando tropas, tanques y aeronaves de combate. En el límite de sus fuerzas, el Mandatario resultó sorprendido por un cáncer que no dejaría de torturarlo hasta su muerte en 2002.
En agosto de 2001, las transnacionales recibieron con beneplácito en el poder al vicepresidente tecnócrata. Durante los siguientes 12 meses le tocaba a completar los mecanismos del vaciamiento de las riquezas nacionales y preparar las compuertas para una sangría mayor.
47.Jorge Tuto Quiroga Ramírez, reconocido instrumento de la tecnocracia neoliberal, en 12 breves meses se encargó de iniciar otra etapa del saqueo de Bolivia. Sus ministros suprimieron vía leyes y decretos los últimos vestigios de protección del interés nacional a favor de las empresas petroleras y mineras. Paralelamente, en coordinación con cínicos agentes bursátiles, crearon la fábula de una sobreabundancia de riquezas gasíferas. La historieta coincidía con una anunciada urgente necesidad estadounidense de importar el energético. Se aseguraba que el proyecto sería viable por los puertos chilenos y así se jugaba hasta con el anhelo boliviano de la reivindicación marítima. Mientras tanto, el país se ahogaba entre la profunda recesión económica, un irreductible desempleo y la consecuente molestia social generalizada.
La última tarea de Tuto Quiroga consistía en entregar el poder al ganador de otras elecciones generales marcadas por la componenda descarada entre los languidecientes y aborrecidos partidos neoliberales.
La última tarea de Tuto Quiroga consistía en entregar el poder al ganador de otras elecciones generales marcadas por la componenda descarada entre los languidecientes y aborrecidos partidos neoliberales.
La breve gestión de Quiroga se destacó además por dilapidar más de 300 millones de dólares a favor de sus allegados. El rimbombante y tecnocrático rótulo de “consultorías” permitió a decenas de amigos del régimen vivir holgadamente con ingresos de hasta 15 mil dólares mensuales. Mientras tanto, más de la tercera parte del país, 2,8 millones de bolivianos, tenía ingresos que apenas bordeaban los 500 dólares anuales. Los “consultores” consumieron en salarios, mobiliario y diversos beneficios personales más del 80 por ciento de un presupuesto supuestamente orientado a obras de infraestructura básica.
Al mismo tiempo, la frustración popular empezaba a canalizarse en frentes de corte indigenista apoyados por ONG europeas y estadounidenses. Curiosamente, horas antes de la nueva justa electoral, Manuel Rocha, nada menos que el embajador de los Estados Unidos realizó declaraciones a favor del principal candidato de los frentes de izquierda: Evo Morales del Movimiento Al Socialismo (MAS). ¿Casualidad? ¿Error? ¿O la intención de precipitar a Bolivia hacia el proyecto transnacional de un Estado fallido?
48.Con mucho más rechazo que apoyo, Sánchez de Lozada volvió al poder en agosto de 2002. Durante la campaña electoral el MNR empresarial debió recurrir a versiones modernas de las viejas mañas movimientistas. Costosas guerras sucias, asesoradas por expertos estadounidenses, y fraudes informáticos lograron que, con apenas 5.000 votos de ventaja sobre sus rivales, gane la elección. Luego, el empresario que ya había gerentado Bolivia durante cuatro años, se vio forzado a lotear el poder entre todas las fracciones del desgastado esquema neoliberal. El mayor asaltante de las riquezas nacionales en medio siglo volvió por más. No contento con haberse adueñado de cuantiosos yacimientos de oro, plata, estaño, zinc, etc. retornó virtualmente arropado de ejecutivo petrolero. Tras haber fungido como vocero e intermediario de las transnacionales que se apropiaron de la energía, los transportes y las telecomunicaciones estatales buscó marcar un hito adicional. Luego de haber generado el más alto índice de cesantía de la historia, aspiró a ostentar otro mérito: entregar la segunda mayor reserva gasífera del continente al insaciable mercado estadounidense, como ofrenda a su amo y, al mismo tiempo, como negocio personal.
49.Paralelamente, el rechazo popular se había acumulado y se hallaba pronto a desbordarse. Los discriminados, los excluidos y los explotados de siempre volvían a las calles. Sin embargo, quienes supieron canalizar el descontento generalizado fueron las ONG belgas, francesas, inglesas, estadounidenses, etc. Los amos del capital articularon su segundo brazo. Llevaron las justas demandas del pueblo hacia el racismo y el neomarxismo que exacerbaron los sentimientos de etnia, de clase y de región. El germen del odio y la violencia fue sembrado metódica y persistentemente.
50.Para financiar sus planes, Sánchez de Lozada buscó créditos. El condicionante del Fondo Monetario Internacional (FMI) fue la exacción de impuestos y recortes de ingresos a trabajadores y jubilados.
51.Antes de que se cumplieran siete meses de su gestión, el “gringo” Sánchez de Lozada contrataba especialistas en represión de Israel y EEUU. Mientras tanto, los “líderes” indígenas y sindicales se reunían y recibían fondos y “premios” de los más preclaros exponentes del terrorismo planetario. En enero de 2003, las movilizaciones cocaleras y de los rentistas se saldaron con 17 muertos. El 12 de febrero de aquel año, agitadores trotskistas e indigenistas indujeron a que la Policía se enfrente con las Fuerzas Armadas. Cuatro militares (dos de ellos conscriptos), 12 policías (10 de ellos guardias) y 16 civiles murieron.
52.Para fines de septiembre, el Gobierno del MNR empresarial decidió consumar la entrega del gas boliviano a las transnacionales. El principal lugarteniente de Sánchez de Lozada, Carlos Sánchez Berzaín previó los costos con la frialdad de un sicópata: “Hasta 2.500 muertos” y, en caso extremo, propiciar una intervención militar internacional, basada en los tristemente célebres “cascos azules” de las “fuerzas de paz”.
53.La represión empezó en el altiplano paceño. Entre los primeros cinco caídos figuraba una niña de cinco años. Así, en octubre de 2003, se desató una convulsión social incontenible. Miles de vecinos de los barrios pobres y miles de campesinos salieron a protestar a las calles y a las carreteras. El río revuelto resultó ideal para los agitadores de las ONG, la vieja izquierda, los culturalistas, en suma para todos los operadores del transnacional “socialismo del siglo XXI”.
Tras diez días de enfrentamientos, 76 personas murieron y más de 400 quedaron con serias heridas y lesiones. Las masas enceguecidas por la ira se aprestaban a desatar una orgía de sangre. La demencia y tozudez de Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín colmó hasta sus allegados y a los jefes militares. La noche del 17 de octubre de 2003 ambos huyeron y se asilaron, como era de suponerse, en cómodos “pent house” de un barrio exclusivo en Washington D. C.
Tras diez días de enfrentamientos, 76 personas murieron y más de 400 quedaron con serias heridas y lesiones. Las masas enceguecidas por la ira se aprestaban a desatar una orgía de sangre. La demencia y tozudez de Sánchez de Lozada y Sánchez Berzaín colmó hasta sus allegados y a los jefes militares. La noche del 17 de octubre de 2003 ambos huyeron y se asilaron, como era de suponerse, en cómodos “pent house” de un barrio exclusivo en Washington D. C.
54.Otrora uno de los mejores apologistas del modelo neoliberal, el sucesor del Presidente empresario, su vicepresidente Carlos Mesa, jugó hábilmente con las demandas populares. Pactó así su llegada al poder con los agitadores izquierdistas, los operadores políticos neoliberales y hasta con la Embajada de EEUU.
Sin embargo, Mesa no pudo pagar el precio de su ambición. La izquierda indigenista buscó imponerle una Asamblea Constituyente de tinte comunistoide. La derecha empresarial, los resabios de los partidos neoliberales y los agentes de las transnacionales le pidieron una simulada balcanización de Bolivia. Apostaron incluso a que se seccione el área de las reservas de gas. Carlos Mesa, tras agravar progresivamente la descomposición social, moral y política del país, se fue como un politiquero más. En 20 meses, aquel régimen de intelectuales se consumió en medio de una hoguera de vanidades, pasiones desbordadas e inoperancia proverbial. Mesa renunció, y en un virtual vacío de poder, separatistas y “socialistas” se disputaron la sucesión bordeando un nuevo baño de sangre.
55.- La cadena de mando bajó a un límite sin precedentes, al último peldaño constitucional, ocupado por el Presidente de la Corte Suprema de Justicia. Los politiqueros, a semejanza de roedores, consumían las propias estructuras que los sostenían. El 9 de junio de 2005, condicionado por los operadores políticos de cada frente, juró a la Presidencia de Bolivia el juez Eduardo Rodríguez Veltzé. Tenía asignada como única tarea la realización de nuevas elecciones generales en el plazo de seis meses. En ese tiempo, las transnacionales del capital y del terror decidieron reorganizar y ajustar sus fuerzas y estrategias en Bolivia.
Una vez más Bolivia había sido arrastrada al límite del caos. En 2005 la desocupación bordeaba el 15 por ciento y miles de ciudadanos huían cada semana del país en busca de trabajo. La criminalidad desbordaba los controles policiales en las grandes ciudades. Los grupos radicales de ultra derecha y ultra izquierda, esta vez bajo mascaradas regionalistas o indigenistas, propugnaban una guerra civil.
El imperialismo estadounidense, a su vez, amplificaba la voz los teóricos del “Estado fallido” mientras instalaba una base militar en la frontera paraguaya. A coro con la iniciativa yanqui, el ministro de Defensa argentino, José Pampurro, hizo lo suyo. Alertó sobre la posible “libanización” de Bolivia, a tiempo de anunciar maniobras conjuntas con tropas de EEUU en la frontera. Su par chileno, José Miguel Insulza, pidió en el pleno de la Organización de Estados Americanos (OEA), una intervención internacional de Bolivia.
56.El “bálsamo” electoral organizado por el juez Rodríguez resultó una hábil trampa para millones de bolivianos asfixiados por la politiquería neoliberal de dos décadas. Promesas de justicia social, promesas de igualdad, promesas de antiimperialismo, promesas de honradez en el manejo de la cosa pública fueron el ornamento idealizado. Con ellas, un aprendiz del kindergarten marxista y el indigenismo cobró la aureola de caudillo. Evo Morales Ayma fue entronizado ante las masas como el “primer presidente indígena de América”, incluso mintiéndole a la historia.
Una triste lección de cómo el azar y la astucia llevan al Secretario de Deportes de un sindicato a la Presidencia de un país. El ignaro dirigente alcanzó la mayor victoria electoral en 50 años afectado por otra gran debilidad propia de los politiqueros: la vanidad. Paulatinamente adulones rastreros y turbios operadores de los trasfondos del poder empezaron a alimentar su fatuidad. Sin un poco de rubor en la cara algunos llegaron hasta atribuirle cualidades divinales.
Poco a poco, el acceso al poder tuvo como requisito las alabanzas a Morales y el servilismo al denso entorno que le indicaba qué decir o hacer. El dato no pasó inadvertido fuera del país. A semejanza de trofeos llevados por los invasores europeos cinco siglos antes, Morales pronto apareció besando la mano de los reyes españoles. Luego le tocó presentarse ante los magnates que gobiernan Europa, los politiqueros chilenos y brasileños o los tiranos chinos. De cuando en cuando, los mandos venezolanos, cubanos o iraníes le recordaban su apoyo y revisaban el cumplimiento de sus “acuerdos”.
57.La hipocresía y promiscuidad política del régimen llegó extremos groseros. Mientras públicamente se atacaba al imperialismo estadounidense, entre las sombras se recibía dinero y patrocinio de algunos de sus magnates. Mientras se expulsaba a las agencias yanquis de cooperación, se reclamaba apoyo y ayuda técnica antidrogas. Mientras se cuestionaba al capitalismo, se confiaba nada menos que en la Reserva Federal de EEUU y la banca transnacional las Reservas Internacionales. Así, irónicamente, el gobierno “socialista” y “antiimperialista” del MAS llegó a brindar capital constante y sonante a quienes financiaron las invasiones a Irak y a Afganistán.
Pero el desgobierno de Evo Morales, Álvaro García Linera y el turbio entorno que se escudó tras el sindicalista cocalero otorgó más dádivas al imperialismo. Bajo el mote de “tropas de paz”, el régimen envió tropas militares bolivianas a participar en las invasiones a Haití y el Congo. No sobra recordar que la ocupación de aquellos pueblos ha sido dirigida, planificada por EEUU para el cumplimiento de sus objetivos geoestratégicos.
58.Sin embargo, la llegada al poder del MAS demostró tener un objetivo central: la continuidad institucionalizada de la “libanización” o “balcanización” boliviana, tan anhelada por los “gobiernos hermanos” o por los analistas y estrategas gringos. Para ello, los operadores del Gobierno de Evo Morales y sus pares “opositores” manipularon la demanda popular de una Asamblea Constituyente. Su “obra” la Nueva Constitución Política del Estado (CPE) convirtió una República en un conglomerado anárquico de nueve republiquetas y 36 “naciones originarias” bajo una mascarada llamada “autonomías”.
Paralelamente el MAS realizó acuerdos con transnacionales, agencias de “cooperación”, ONG y gobiernos de la más variopinta clase. Esos acuerdos, en el marco de las autonomías regionales o indígenas de las naciones originarias, hicieron funcional la CPE del caos boliviano sembrado por el Movimiento Al Socialismo y su malévolo “proceso de cambio”.
59.En seis años de gestión, Evo Morales y su entorno facilitaron el saqueo de la riqueza hidrocarburífera a título de “Nacionalización”. Las transnacionales agotan las reservas de gas a ritmo acelerado articulando monumentales gasoductos de exportación. Mientras tanto, el pueblo debe resignarse a comprar garrafas de los especuladores como lo hace desde hace casi medio siglo. Peor aún la dinámica del transporte mantiene un precario equilibrio en base al consumo de carburantes subvencionados que agotan el Tesoro General de la Nación.
En apenas seis años, el Gobierno masista se rindió a la minería internacional y regala los minerales del siglo XXI encubiertos en zinc, plomo y estaño. La rapiña hace palidecer los negociados de neoliberales y dictadores. Sus planes buscan ampliar el entreguismo al litio y el uranio. Mientras tanto, las transnacionales y la “ayuda” de los gobiernos amigos arrasan la naturaleza desatando sucesivos desastres ambientales.
Seis años de Gobierno masista y el desempleo bordea el 7 por ciento mientras el “empleo informal” suma el 62 por ciento de la mano de obra. Pasa el sexenio de Evo y el líder indígena “defensor de los desposeídos” se compra -negociado mediante- un avión de lujo para su uso personal. Al mismo tiempo cinco millones de bolivianos viven en la pobreza y 3 millones sobreviven, pasando hambre, con un presupuesto diario menor a un dólar. Mientras el régimen compra cazas de combate, informes especializados reflejan que la educación mantiene los niveles de hace 100 años. Mientras el Presidente asegura que en “15 años Bolivia superará a Suiza” los hospitales estatales se colapsan en medio del hacinamiento y múltiples carencias.
En seis años de masismo recurrentes conflictos sociales han sumado más de 50 muertos. En apenas seis años, el país se ha convertido en un centro de narcotraficantes, tratantes de blancas y negociantes de armas y santuario de terroristas.
La angurria de poder, el servilismo encubierto a los amos del capital y la degeneración moral “gobiernan”. Por su parte, en medio de un nuevo colapso económico inducido por la Comisión Trilateral, los dueños de la política mundial preparan nuevos zarpazos sobre la Patria.
¡Dios salve a Bolivia! ¡No a las armas! ¡No a la violencia!

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